Erick Olivera y sus consejos para el inversor novato

Erick Olivera Méndez:

 

Para quienes se inician en el universo de la inversión, lo primero que hay que saber es que invertir no es tarea fácil, pero tampoco es una actividad reservada solo para economistas o personas con mucho dinero.  Se puede invertir desde un solo euro para tratar de rentabilizar el capital, más en tiempos de inflación. Con la inflación disparada, el dinero pierde rápidamente poder adquisitivo. Como señala Rafael Juan y Seva, presidente de Finletic, "ahorrar es renunciar en el presente a una cantidad de dinero para poder disponer de ella en un futuro. Sin embargo, el dinero guardado no crece".

Eso sí, si se decide dar el paso, no está de más que el inversor notavo tenga en cuenta una serie de consejos básicos para no caer en los errores más comunes. Según los expertos, se pueden adquirir ciertos conocimientos estando informado y poco a poco con la experiencia.

1. Invertir para no perder poder adquisitivo: "Invertir, implica destinar el dinero ahorrado a la compra de activos, con el objetivo de obtener una rentabilidad a futuro, en muchos casos incierta", señala Rafael Juan y Seva. Sin embargo, la inflación es el enemigo silencioso de los ahorradores. Por ejemplo, en caso de tener 100 euros y asumiendo que cada año hay un 2% de inflación, de esos 100 euros solo se podrá comprar lo equivalante a 98 unidades. Es decir, aun manteniendo las 100 unidades, con el paso del tiempo, el poder de compra irá disminuyendo. La única alternativa, para no empobrecerse con el tiempo, es invertir el dinero ahorrado.

2. Diversificar (no tener todos los huevos en la misma cesta): Invertir es, en última instancia, es gestionar riesgos. Es importante diversificar (países, sectores, clases de activos, divisas...). La manera de protegerse ante riesgos de perdida permanente de dinero es repartir las inversiones de manera poco correlacionada. "Hay que priorizar la gestión de riesgos frente a la potencial rentabilidad", asevera Rafael Juan y Seva.

En ocasiones, al querer maximizar la rentabilidad, se puede caer en riesgos no previstos y perder una parte significativa de la inversión. Cuando se invierte, existen dos tipos de riesgos estructurales: primero, que se pase una gran inversión, y segundo, hacer una mala inversión, que pueda hacer perder todo el dinero. Hay que evitar la segunda. Al comenzar a invertir, es recomendable que la mayor parte de las inversiones sean liquidas, para tener margen de maniobra si se necesita tesorería, ante eventos no planificados.

3. Tener claros los objetivos: El patrimonio es un medio para alcanzar un fin, por tanto, debe estar al servicio de los objetivos del inversor, y no a la inversa. Es mucho más importante saber qué se quiere conseguir, que buscar un conjunto de “buenas” inversiones para ganar mucho. Cuando se puede ganar mucho, se puede perder mucho. Por tanto, no siempre maximizar la rentabilidad es el principal objetivo.

Es fundamental comenzar reflexionando sobre los objetivos y las necesidades a satisfacer, pues los inversores pueden tener multitud de objetivos: Comprar vivienda, imprevistos, pagar universidad, jubilación, filantropía, etc. En función de los objetivos a satisfacer, habrá que definir objetivos concretos en cada caso. Esto ayudará a descomponer un “problema grande” (nuestra vida) en pequeños “problemas” más sencillos (objetivos concretos).

Comentarios

Entradas populares de este blog

El abogado Juan Pablo Penilla Rodríguez, figura clave en la lucha contra los ciberdelitos

Despacho Olivera Méndez y Asociados: Liquidación de empresa

Despacho Olivera Méndez y Asociados: Daño psicológico